Obras
que están transformando la morfología urbana:
en las casas se levantan las alturas pasando de una primitiva
a tres que con un poco de habilidad se transforma en una pequeña
ampliación que luego se vende como parte de un dúplex
LA
CONVERSIÓN DE TOLEDO
No
hace muchos años se afirmaba por algunos turistas que Venecia
olía mal. Una situación debida en parte al estado
de conservación de los canales venecianos. Esta impresión
subjetiva de los turistas que visitaban Venecia ya es parte de
la historia pues los venecianos están cuidando con premura
su patrimonio y hoy en día puede afirmarse que Venecia
constituye una de las ciudades más bellas de Europa, algo
que en Toledo podemos tomar como ejemplo antes que el tiempo transcurra
y nos pase factura. En Toledo actualmente se percibe mucho movimiento
de obras por doquier. Obras que están transformando la
morfología urbana: en las casas se levantan las alturas
pasando de una primitiva a tres que con un poco de habilidad se
transforma en una pequeña ampliación que luego se
vende como parte de un dúplex; por no hablar que ese tejado
que se transforma en una buhardilla con amplias vistas y los
patios de luces de cerilla.
No
hace mucho tiempo vino un amigo arquitecto que trabaja para un órgano administrativo con funciones similares a nuestro
consorcio y conversando por Toledo me alertaba de este cambio
de morfología y de sus efectos nocivos. Algo que se percibe,
por ejemplo, en los patios toledanos que se muestran en el concurso
de patios del Corpus. Únicamente uno de ellos cuenta con
azulejería toledana (una azulejería hoy desperdigada
por toda España que algunos ciudadanos con afán
y tesón intentan salvar y recuperar para Toledo). Otro
ejemplo es la casa que se alza frente a san Juan de los Reyes
que si bien encuentra acomodo en el marco legal tiene efectos
sobre el paisaje. No es conveniente lamentar estas situaciones
sin más pues hay que ofrecer propuestas para el futuro
y de esta forma garantizar lo que queda de riqueza monumental
y frenar la caída de turismo. Dos fechas singulares son
la Semana Santa y el Corpus y en torno a ellas giran dos propuestas.
Respecto la Semana Santa se podría realizar una semana
musical de conciertos de órgano en las iglesias toledanas.
No costaría mucho dinero y con una adecuada publicidad,
por un lado, se ofertaría al turismo una excusa para pernoctar
en la ciudad y, por otro lado, se rescatarían para los
toledanos sus órganos históricos. Respecto el Corpus
se podría fomentar la participación de los patios
que abren sus puertas. Hay casas que no pagan el IBI por su nivel
de catalogación. Esto es correcto pero dada la función
social de la propiedad (artículo 33.2 Constitución)
se podría exigir que durante la semana previa al Corpus
estas casas abrieran sus patios para los turistas y los ciudadanos.
No es una exigencia excesiva y siempre cabría la posibilidad
de que pagaran el IBI y no enseñar su patio (las monjas
de clausura de san Pablo abren su patio para las visitas del consorcio
y no se rasgan las vestiduras). Estas dos alternativas que se
ofrecen tal vez caigan en saco roto pero hay que actuar pues si
no en un plazo de quince años esta ciudad quedará
transformada y sin posibilidad de volver para atrás. No
permitamos que la imagen que damos a nuestros visitantes sea
como la de la Venecia antigua. Muchas gracias.