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LA
CIUDAD QUE QUEREMOS
La
Asociación "INICIATIVA CIUDADANA DEL TOLEDO HITÓRICO"
planteamos que, paralelamente a las razones de carácter
histórico, monumental, político y social; RAZONES
que serían suficientes para exigir de las autoridades y
fuerzas ciudadanas, la recuperación, conservación
y desarrollo de la Ciudad Histórica de Toledo, hay una
exigencia natural, que es la de vivir en una ciudad histórica,
en las condiciones normales de habitabilidad adecuadas a los tiempos
en que vivimos, sin que ello suponga conflicto alguno con la exigencia
de conservación, recuperación y desarrollo, de la
ciudad monumental, histórica, artística y pintoresca.
La
Ciudad Histórica de Toledo, de gran proyección internacional,
es centro de servicios; de actividades populares y festivas; acontecimientos
sociales; ciudad de encuentro y de interés turístico
excepcional, ha de ser, sobre todo y para ello, un lugar vivo
y familiar. Sólo la simbiosis de ambas exigencias hará
de Toledo una ciudad vital y proyectada al futuro, con unas características
ciudadanas de enorme riqueza: población heterogénea;
con ambiente cosmopolita en sus calles; con su forma de entender
la vida en amoroso contacto con la historia y el arte, etc., frente
al concepto de las urbanizaciones modernas: de formas homogéneas;
con clara sectorización de sus habitantes; encaminadas
al consumo; etc.
Intentar
rescatar la ciudad como núcleo de población y de
vida, manteniendo y conservando su estructura, precisa una forma
distinta de entender la ciudad, donde Toledo estuviese a la vanguardia
de un modelo de ciudad, diferente al existente hasta ahora: una
ciudad futurista capaz de exportar sus soluciones, junto con su
prestigio histórico-artístico, al resto del mundo.
Así
pues, somos conscientes de que Toledo requiere una voluntad, una
reflexión, un estudio y una acción a corto, largo,
y medio plazo. En ello deben confluir todos los poderes políticos
y sociales comprometidos. Sin esto, cualquier intento de revitalizar
Toledo, por mucho carácter institucional que se les dé
a los medios materiales y económicos, que son muchos, quedará
en millonarios estudios y proyectos que se llevará el
tiempo, como hasta el momento ha venido ocurriendo.
Las
ideas aquí vertidas, ideas son. Con ellas quisiéramos
contribuir, a una revitalización del C.H.T., que no tiene
por qué quedar relegado a un breve escaparate de regodeo
turístico. Nuestra ciudad tiene un gran valor pasado, presente
y futuro que tratamos de defender frente a otras intenciones.
La nuestra. Nuestra única intención es Toledo.
Y en ello y por ello, estamos muchos ciudadanos.
Esta
Asociación llama la atención, una vez más
sobre el alarmante proceso de especulación, deterioro y
degradación que experimenta la Ciudad Histórica
de Toledo, en todos sus ámbitos: urbanísticos y
sociales. Ello provocado por la falta de una política ordenada
por parte de las autoridades y agentes de poder implicados. Esto
conlleva el éxodo de los habitantes del centro a barrios
y poblaciones de la periferia convirtiendo al C.H.T. en un enorme
solar abandonado.
Los
residentes del centro histórico vemos con tristeza e impotencia,
cómo la especulación expulsa a nuestros vecinos
y cómo disminuyen nuestros servicios básicos, mientras
las viviendas "abandonadas" se deterioran, a veces intencionadamente,
para alcanzar después prohibitivos costes de compra y rehabilitación.
Con la misma tristeza e impotencia vemos como una ciudad monumental
sin par, Patrimonio de la Humanidad, se deteriora en aras de un
salvaje tráfico de vehículos con sus vibraciones,
ruido y humos. Tráfico que impide al visitante, pilar de
la economía de la ciudad, gozarla como se merecen la ciudad,
sus residentes y sus visitantes. Nuestras plazas y calles no pueden
estar llenas de autobuses, furgonetas, coches y ruidosas motos.
Nuestras calles y plazas fueron concebidas para ser paseadas;
para ser magníficos puntos de encuentro; para que nuestros
hijos pudiesen jugar y nuestros mayores descansar de sus paseos;
donde sus habitantes y visitantes puedan contemplar su belleza
sin la agresión constante de ruidos y humos, cuando no
de sobresaltos, teniendo que guarecerse en los huecos de las puertas
más cercanas. Pero cuando decimos esto, no pretendemos
desterrar el tráfico rodado totalmente del centro histórico.
En él se vive y se necesita un servicio público
ligero. En él se vende y hay que atender racionalmente
las necesidades del comercio. Hay urgencias, bomberos, policía,
etc. No lo olvidamos. También hay que dar respuesta a
esta realidad.
I.C.T.H.
mantiene, básicamente, que hay que eliminar del centro
histórico la inmensa mayoría del tráfico
rodado, con medidas que en su momento aportaremos, para que las
necesidades de nuestro tiempo no se vean perjudicadas. De no ser
así, en breve, el tiempo nos pasará factura con
el deterioro que producen más de tres mil quinientos vehículos
ligeros, medios y pesados (p.e. autobuses de más de cuarenta
plazas). El Plan Especial ya contempla que el centro histórico
será preferentemente peatonal.
Esta
Asociación debe proponer vías de solución
al tiempo que exigir el cumplimiento de responsabilidades a las
autoridades competentes y agentes de poder, económicos
y sociales. |
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